Está científicamente demostrado que el entorno del hogar puede influir en nuestra salud y bienestar. Crear un espacio vital seguro y saludable es clave para mantenerse despierto y sentirse bien. Para reducir los riesgos para la salud y hacer que su hogar sea lo más habitable posible, he aquí algunos consejos de los investigadores de Harvard.
En primer lugar, es importante mantener unos niveles óptimos de humedad, entre el 40 y el 60%. Se trata de un factor clave para la salud respiratoria. Un aire demasiado seco irrita las mucosas y nos hace vulnerables a los virus, y un exceso de humedad favorece la aparición de moho y ácaros. Los humidificadores son aparatos útiles, pero requieren un uso adecuado. Hay que limpiarlos con regularidad para evitar las bacterias y los hongos que pueden propagarse por la casa con el vapor. También conviene utilizar agua destilada o filtrada para evitar depósitos blancos en los muebles.
Las plantas de interior son purificadores naturales del aire. Estudios de la NASA han confirmado que ciertos tipos de plantas, como el spathiphyllum, el chlorophytum y la sansevieria, filtran eficazmente el aire absorbiendo sustancias nocivas. Entre ellas se encuentran, por ejemplo, el formaldehído y el benceno emitidos por muebles, alfombras y materiales de construcción. Las plantas también aumentan los niveles de oxígeno y mejoran el estado de ánimo.
Las velas, al quemarse, emiten compuestos orgánicos volátiles y hollín, que pueden irritar las vías respiratorias y agravar el curso de las alergias. Si renunciar a las velas no entra en los planes, se recomienda elegir opciones naturales de cera de abeja o soja. Es mejor apagarlas después de quemarlas con un tapón especial para evitar que se esparzan la cera caliente y los productos de la combustión. También se recomienda ventilar siempre la habitación después de usarlas.
Para cocinar, debes dar preferencia a los utensilios de vidrio, hierro fundido y cerámica. Son inertes y no emiten sustancias nocivas cuando se calientan. Los utensilios con revestimiento antiadherente, especialmente los dañados, pueden emitir sustancias tóxicas a altas temperaturas. Es importante estar atento al estado de sartenes, ollas y moldes de horno y sustituirlos a tiempo en caso de arañazos y desconchones.
Los materiales naturales son la clave de un microclima saludable. Los revestimientos sintéticos, como el linóleo y la piel sintética, pueden emitir compuestos orgánicos volátiles que afectan negativamente a la calidad del aire interior y pueden repercutir negativamente en la salud. En su lugar, es mejor utilizar materiales naturales: suelos de madera, alfombras de lana, tapicerías de algodón o lino.
