Foto: de fuentes abiertas
Las setas bien fritas harán cualquier plato muchas veces más delicioso, pero para ello es importante conocer un par de peculiaridades
Mucha gente cree que freír setas es fácil, pero a menudo el resultado es decepcionante: en lugar de apetitosas y doradas setas, la sartén es una masa blanda y aguada.
El problema no está en la calidad del producto, sino en los errores habituales que cometemos en la cocina. Averigüemos cuáles son estos errores y cómo freír champiñones correctamente.
Cómo asar champiñones – errores antes de la cocción
En primer lugar, veamos los pasos en falso que la gente suele dar antes de empezar a cocinar setas.
En primer lugar, a menudo las setas simplemente se enjuagan bajo el grifo o se ponen en remojo. Las setas absorben agua y, al freírlas, ésta no se evapora por completo, convirtiéndolas en goma.
Cómo hacerlo bien: limpiar las setas con un paño seco o ligeramente húmedo, un cepillo para verduras. La suciedad pequeña se puede cortar suavemente con un cuchillo. Las setas secas y limpias se asan más uniformemente.
En segundo lugar, aunque las setas estén limpias, todavía tienen humedad natural en la superficie. Si las pones en el aceite inmediatamente, se guisarán en lugar de freírse.
Cómo hacerlo bien: después de cortarlos, deja que los champiñones «respiren» durante 10-15 minutos. Puedes freírlas primero en una sartén seca y caliente, removiendo constantemente hasta que se evapore todo el líquido, y luego añadir el aceite.
Además, antes de calcular cuánto hay que freír las setas con cebolla, es importante tener en cuenta que si las piezas son de distinto tamaño o la sartén es demasiado pequeña, algunas de las setas se cocerán demasiado y otras se guisarán en el jugo, y el tiempo por sí solo no servirá de nada.
Cómo hacerlo bien: corta los champiñones en láminas iguales, utiliza una sartén ancha con fondo grueso. Los champiñones deben estar en una sola capa para que se doren uniformemente.
Cómo freír correctamente champiñones con cebolla – errores de cocina
Pasemos ahora a los problemas que surgen con el propio proceso de cocción de las setas.
El primer error tiene que ver con la sal. Hace que las setas suelten su jugo. Si la añades inmediatamente, las setas se guisarán y perderán su textura crujiente.
Cómo hacerlo bien: Echa sal sólo cuando las setas estén cocidas y doradas. El sabor se desarrollará plenamente y la textura seguirá siendo perfecta.
Un salteado excesivo elimina la formación de una apetitosa costra, así que si quieres conseguirla, es importante saber cuánto tiempo hay que freír las setas por cada lado.
Cómo hacerlo bien: deja que los champiñones se frían durante 2-3 minutos por un lado y luego dales la vuelta con cuidado. Esto les dará un bonito tono dorado y un rico sabor.
Por último, en cómo freír champiñones con cebolla, la secuencia no es menos importante: primero se fríen los champiñones en una sartén seca, y sólo cuando haya desaparecido la humedad de los mismos, se puede añadir la cebolla.
