Foto: de fuentes abiertas
Los soportes para plantas son sistemas diseñados para evitar que las plantas se inclinen debido a su propio peso o altura
Prepárate para la primavera con estos soportes para plantas sorprendentemente sencillos que puedes hacer tú mismo. Sólo necesitarás tres cosas y un poco de tiempo para crearlos.
Si buscas ideas para espalderas o simplemente crees que tus plantas necesitan apoyo, prueba los consejos de GardeningKnowHow.
Por qué son tan eficaces los soportes caseros para plantas
Los soportes para plantas son sistemas diseñados para evitar que las plantas se inclinen debido a su propio peso o altura. Cultivos como los pimientos y las berenjenas pueden ser propensos a ello, al igual que los tomates que no están sujetos a una caña o espaldera. Cuando están fructificando o dando fruto, empiezan a inclinarse antes de caer gradualmente, lo que puede tener un aspecto poco atractivo y provocar la rotura del tallo.
Siempre es mejor utilizar lo que tenemos en lugar de comprarlo en la tienda. Este truco de vida parece una forma estupenda de utilizar lo que puedes conseguir gratis, lo que es bueno tanto para tu cartera como para el medio ambiente. Por tu cuenta, puedes hacer soportes para plantas como pimientos y berenjenas, variedades que no suelen necesitar mucho apoyo pero que también pueden caerse bajo el peso de un cultivo pesado.
Este truco de bricolaje también es eficaz porque necesitas muy pocas herramientas para probarlo: sólo un taladro, unas tijeras de podar y ramas cosechadas.
Una vez que hayas sacado las tijeras de podar y el taladro, tienes que montar el componente más importante de esta manualidad: las ramas. Buscas dos tipos diferentes para hacer los soportes: ramitas gruesas y resistentes y ramitas largas y flexibles que puedan doblarse para formar una espiral sin romperse.
Si no las encuentras en tu jardín, pregunta a un vecino amable o visita un bosque o reserva natural local.
Cuando hayas reunido las ramitas, haz dos agujeros en uno de los lados de la ramita más resistente (o más si quieres que los bucles lleguen más arriba). A continuación, introduce el extremo de la ramita más fina en el orificio taladrado y enróllala para que el otro extremo de la ramita entre en el otro orificio. Sabrás que lo has hecho bien si has creado una espiral o un círculo, dependiendo de cuántas vueltas quieras que dé la ramita flexible.
Si no encuentras un palo lo bastante flexible, ponlo a remojo en agua durante uno o dos días para que se ablande lo suficiente como para que se doble en forma de círculo.

