Según ella, no se deben lavar los platos en un fregadero sucio, ya que las superficies de la cocina y los grifos acumulan decenas de veces más bacterias que el asiento de un váter. Según ella, el fregadero es el lugar más contaminado.
Ackerley insistió en que, a la hora de lavar, es más importante frotar a fondo que utilizar agua a altas temperaturas. El simple aclarado de un plato con agua caliente no elimina la mayoría de las bacterias.
La experta también citó como fuentes de microorganismos las esponjas lavavajillas, las tablas de cortar y los cuchillos de carne. Recomendó lavar las tablas y los cuchillos inmediatamente después de usarlos, mientras que las esponjas deben desecharse si es posible.
Además, la experta considera antihigiénico limpiar los platos con la misma toalla varias veces. Recomienda utilizar una toalla limpia o secar los platos al aire. Sin embargo, dejar los platos en remojo toda la noche no es peligroso, dice, siempre que luego se vacíe el agua y se lave la vajilla con el detergente en agua limpia.
Según el médico David Callejo, la pasta y el cepillo de dientes pueden provocar un resfriado recurrente. Dijo que los cepillos de dientes deben cambiarse después de una infección para evitar la reinfección y la transmisión de bacterias a otros miembros de la familia.
