Foto: de fuentes abiertas
No es casualidad que estas personas estén acostumbradas a llegar pronto, esta característica se ha convertido en su hábito
Las personas que suelen llegar 10 minutos antes no sólo son puntuales, sino que presentan una serie de rasgos que a la mayoría de nosotros nos cuesta desarrollar, escribe 10 canales de silicio. El artículo señala que estas personas no llegan pronto por accidente, es su hábito. Además, los estudios demuestran que han desarrollado características psicológicas bastante impresionantes al hacerlo, informa la publicación Atinform.
1. Tienen un autocontrol excepcional.
Piensa en lo que cuesta salir de casa 10 minutos antes de lo necesario. Tienes que resistir el impulso de consultar «un correo electrónico más», rechazar una segunda taza de café o ignorar el mensaje que acaba de aparecer en tu teléfono.
Según un estudio publicado en el Journal of Personality, las personas con mayores niveles de autocontrol declaran sistemáticamente un mayor bienestar psicológico, relaciones más satisfactorias y un mayor éxito académico y profesional.
2- Respetan sinceramente el tiempo de los demás
Las personas que siempre llegan pronto se han dado cuenta de algo muy profundo: el tiempo de los demás es tan importante como el suyo propio.
No se trata sólo de una cortesía, sino de una visión fundamental del mundo que determina su actitud ante las relaciones y el entorno profesional.
3. han aprendido a gestionar la ansiedad
Aunque algunos de los que llegan pronto pueden verse empujados por la ansiedad, los que acostumbran a ser puntuales en realidad han desarrollado estrategias sofisticadas para gestionar la ansiedad.
Se han dado cuenta de que llegar pronto elimina una enorme fuente de estrés: la posibilidad de llegar tarde.
La Asociación Americana de Psicología señala que anticiparse al estrés -preocuparse por lo que pueda ocurrir- puede ser más perjudicial que el propio factor estresante.
4. piensan de forma sistemática en lugar de instantánea
Las personas que llegan pronto no sólo piensan en la reunión de las 14:00 horas. Piensan en toda la cadena de acontecimientos que conducen a ella. Tienen en cuenta la hora de aparcar, los posibles atascos, el trayecto a pie desde el coche e incluso una parada en el baño.
Suelen ser las mismas personas que preparan la comida del domingo, tienden la ropa la noche anterior y mantienen el depósito de gasolina lleno hasta más de un cuarto. La publicación añade que ven la vida como sistemas interconectados y no como acontecimientos individuales.
5. Tienen una alta inteligencia emocional
¿Te has dado cuenta alguna vez de que llegar tarde te pone inmediatamente a la defensiva? Entras avergonzado, te disculpas y puede que incluso te moleste un poco tener que disculparte. Toda la dinámica de la interacción cambia.
El artículo señala que los que llegan pronto comprenden intuitivamente este componente emocional. Se dan cuenta de que la puntualidad no solo afecta a la logística, sino también a todo el tono emocional de la interacción.
Cuando estas personas llegan pronto, están tranquilas, serenas y son capaces de establecer un tono positivo desde el principio.
6. Practican una autodisciplina constante
La publicación decía que es fácil llegar pronto cuando estás motivado. Llegar temprano cuando estás agotado, cuando está lloviendo, cuando realmente no quieres ir – ahí es donde se construye el carácter.
Un estudio de PNAS descubrió que la autodisciplina predice mejor el éxito académico que el cociente intelectual. El mismo principio se aplica al éxito profesional y personal.
7. Mantienen una forma de pensar orientada al futuro
¿Qué ocurre cuando llegas a un sitio 10 minutos antes? Tienes tiempo para prepararte, repasar tus notas y mentalizarte. Quien llega pronto no sólo planifica el presente, sino que se prepara constantemente para el éxito futuro.
Son los que contribuyen a las cuentas de jubilación a los 20 años, mantienen relaciones antes de que necesiten servicios y aprenden nuevas habilidades antes de que cambien los requisitos del trabajo.
8. Demuestran una fiabilidad real
En un mundo en el que «llegar unos minutos tarde» se ha convertido en la norma, la persona que siempre llega pronto se convierte casi en un revolucionario. Se convierte en la persona en torno a la cual se organizan todos los demás, aquella cuya lealtad nadie cuestiona.
Se ha observado que los que llegan pronto consiguen ascensos, proyectos importantes y confianza. No porque tengan necesariamente más talento, sino porque han demostrado una y otra vez que se puede confiar en ellos.
9. Comprenden el efecto acumulativo de las pequeñas acciones
Quizá lo más importante es que las personas que llegan pronto se dan cuenta de que el éxito no consiste en gestos estridentes, sino en pequeñas acciones coherentes que tienen un efecto acumulativo a lo largo del tiempo.
La publicación señalaba que diez minutos antes de la hora prevista puede no parecer mucho, pero a lo largo de un año, eso supone docenas de horas de preparación, cientos de llegadas sin estrés e innumerables primeras impresiones positivas.
Estas personas aplican esta misma filosofía en todas partes: leer 15 minutos cada día, hacer la cama cada mañana, enviar notas de agradecimiento. Saben que la perfección es un hábito, no un logro.
Observaciones:

