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Esta saludable papilla favorece la salud cardiaca e intestinal y refuerza el sistema inmunitario, prolonga la juventud y ayuda al organismo a funcionar sin disfunciones
Muchas personas buscan una fórmula mágica para la longevidad. Algunos prefieren las vitaminas, otros la actividad física, pero a menudo la verdadera respuesta se esconde en alimentos corrientes que están en todas las cocinas. Todos los longevos tienen algo en común: su dieta incluye regularmente una determinada papilla. Y no, no son las populares gachas de perlas o trigo sarraceno. Hablamos de un cereal que subestimamos inmerecidamente, aunque puede convertirse en un recurso natural para prolongar la juventud.
¿Cuál es la mejor papilla para la longevidad?
Se trata de harina de avena integral. No estamos hablando de cereales instantáneos, sino de avena integral que conserva la cáscara, el germen y el máximo de nutrientes naturales. Es este tipo de avena el que se considera uno de los alimentos más eficaces para mantener la salud y la longevidad.
- Favorece el corazón y los vasos sanguíneos. La avena entera contiene betaglucanos, fibras solubles que reducen el colesterol malo y previenen la formación de placa. Para las personas mayores, es la principal defensa natural contra las enfermedades cardiovasculares graves.
- Normaliza los niveles de azúcar en sangre. A diferencia de los cereales instantáneos, los cereales integrales tienen un índice glucémico bajo. El consumo regular de este cereal reduce el riesgo de diabetes y estabiliza la energía a lo largo del día.
- Refuerza la inmunidad. Los micronutrientes de la cáscara del grano -zinc, manganeso, silicio, cobre- favorecen la resistencia del organismo a las infecciones y aceleran la recuperación de las enfermedades.
- Ayuda a mantener el peso bajo control. La avena integral tarda más en digerirse, proporciona sensación de saciedad y evita comer en exceso. Es una forma natural de mantener un peso saludable, una de las claves de la longevidad.
- Mejora la función intestinal. Gracias a la gran cantidad de fibra gruesa, las gachas estimulan el peristaltismo, normalizan la microflora y ayudan al organismo a eliminar toxinas.
Basta con comer 3-4 raciones a la semana para notar un cambio real en tu salud. Esta es la frecuencia de consumo de cereales recomendada por los nutricionistas que estudian la alimentación de las personas longevas.
