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Planchar cortinas largas lleva mucho tiempo, requiere un espacio amplio y un control constante de la temperatura para no dañar el tejido
Las cortinas grandes pueden cambiar radicalmente la percepción de una habitación: ordenan el espacio, dan sensación de orden y completan el interior. Pero después de lavarlas, incluso las telas más bonitas suelen quedar con pliegues y arrugas difíciles de eliminar.
Planchar cortinas largas lleva mucho tiempo, requiere un espacio amplio y un control constante de la temperatura para no dañar el tejido.
Hay una forma sencilla y eficaz de igualar las cortinas sin plancha ni vaporizador: el tejido se extiende por su propio peso, y una solución ligera ayuda a que las fibras se relajen más rápidamente y adquieran una forma uniforme.
Por qué se arrugan las cortinas
Después del lavado, las arrugas se forman por varias razones. Durante el hilado, el tejido se arruga y, cuando se seca, las fibras se fijan en su nueva posición. Algunos materiales -especialmente los densos o mezclados- mantienen las arrugas durante más tiempo que los tejidos más ligeros y finos. Si las cortinas se han secado arrugadas o se han doblado durante mucho tiempo, las roturas pueden ser muy visibles y el habitual «colgar – alisar» funciona con lentitud.
Qué necesitarás
Para este método no necesitas ningún artilugio ni compra especial, basta con cosas que tengas normalmente en casa:
- un atomizador de niebla fina;
- agua limpia a temperatura ambiente;
- acondicionador de ropa.
El acondicionador no sólo se utiliza por su fragancia: sus ingredientes reducen la electricidad estática y hacen que las fibras sean más flexibles. El tejido queda más liso después del secado y las arrugas se alisan más rápidamente.
Cómo preparar la solución:
- Llene el atomizador con agua.
- Añada aproximadamente medio tapón de acondicionador.
- Cerrar herméticamente y agitar bien para que la mezcla quede homogénea.
Si el acondicionador es espeso, dale un poco de tiempo para que se disuelva completamente. Es importante evitar que se precipite, ya que puede dejar manchas en el tejido.
Preparar las cortinas
- Después del lavado, las cortinas deben estar completamente secas.
- Cuélgalas inmediatamente en la barra de la cortina para que el tejido cuelgue uniformemente por su propio peso.
- El peso del tejido funciona como una prensa natural y la ligera humectación ayuda a que las fibras adquieran una forma uniforme sin calor.
Aplicación de la solución
- Pulverice la mezcla uniformemente sobre toda la superficie de las cortinas.
- Mantén el pulverizador a cierta distancia para que se forme una fina niebla y no grandes manchas húmedas.
- Preste especial atención a las zonas con fuertes pliegues: pulverice un poco más generosamente, pero sin regar en exceso.
Al cabo de unos minutos, las arrugas empezarán a suavizarse y el tejido tendrá un aspecto más liso. El tiempo necesario para un alisado completo depende de la densidad del tejido y de la profundidad de las arrugas después del lavado.
Observaciones:
