¿Qué medicamentos no deben conservarse en el frigorífico?

Igor Sokolsky, doctor en Ciencias Farmacéuticas, declaró a aif.ru.

«El frigorífico es uno de los lugares más inapropiados para la mayoría de los medicamentos. La baja temperatura combinada con la alta humedad puede destruir los principios activos y dejar el medicamento inservible en el mejor de los casos.»

Qué medicamentos no deben guardarse en el frigorífico:

1. 1. Jarabes y medicamentos líquidos (mezclas, suspensiones)

La mayoría de los jarabes ya preparados (por ejemplo, jarabes para la tos) contienen azúcar. Con el frío, el azúcar cristaliza y precipita, y el medicamento puede separarse. Como consecuencia, no podrá medir la dosis con precisión y la concentración del principio activo en el líquido será desigual. Consérvelos a temperatura ambiente (10-30°C) en un lugar seco.

2. Pomadas, cremas y geles

Los productos externos (por ejemplo, pomada de ictiol, pomada de heparina, levomekol) pueden cambiar de consistencia al refrigerarse: pueden estratificarse, espesarse o granularse. Esto ocurre porque la base grasa y el agua incluidos en la composición reaccionan de forma diferente al frío. Aplicar un preparado de este tipo no sólo es desagradable, sino también inútil: ya no tendrá el efecto deseado. Manténgalos cerrados a temperatura ambiente.

3. aerosoles y sprays

Los frascos de medicamentos (por ejemplo, para el asma o la garganta) están presurizados. Con el frío, la presión disminuye y el propio dispositivo puede obstruirse o empezar a pulverizar el medicamento de forma irregular. Además, el cambio brusco de temperatura al sacarlos del frío puede hacer que se condense humedad en el interior del bote. Deben conservarse a la temperatura especificada en las instrucciones (normalmente hasta 25 o 30 °C).

5. Comprimidos y cápsulas (la mayoría)

Los comprimidos son higroscópicos (absorben humedad). La humedad suele ser mayor en el frigorífico, sobre todo si el medicamento se almacena sin un envase hermético. Un comprimido húmedo puede descomponerse, cambiar de propiedades o convertirse en un caldo de cultivo para los gérmenes. La aspirina es un ejemplo clásico: cuando se expone a la humedad, se hidroliza y empieza a oler a vinagre, perdiendo su eficacia. Guarda los blísteres y frascos en un armario seco.

Share to friends
Rating
( No ratings yet )
Consejos útiles y sorprendentes para tu día a día