Un viejo secreto de cocina con ácido cítrico puede salvar una sartén de hierro fundido

Foto: de fuentes públicas

Incluso una vieja sartén deslustrada puede volver a lucir decente y durar años

A pesar de la variedad de utensilios de cocina modernos, las sartenes de hierro fundido siguen manteniendo su vigencia. Calientan uniformemente, retienen el calor, evitan que los alimentos se peguen y realzan el sabor de los ingredientes de una manera especial. Por algo las amas de casa las conservan durante décadas.

A menudo, una sartén de este tipo es un patrimonio con historia familiar. Puede ser más antigua que su propietario. Con los años de servicio, en su superficie se acumulan capas de grasa, hollín y óxido. E incluso el hierro fundido muy descuidado puede volver a la vida sin productos químicos agresivos ni remedios caros.

Cómo restaurar una sartén de hierro fundido: instrucciones paso a paso

  • Limpieza en seco – sin agua. Empiece por la fase mecánica. Tome un cepillo de metal rígido y corte con cuidado la parte inferior y las paredes. Es importante no mojar la superficie – de esta manera se verá el estado real del metal y eliminar la capa superior de hollín.
  • Remojo con ácido cítrico. Vierte un litro de agua caliente en un recipiente grande y añade una cucharadita de ácido cítrico. Sumerge completamente la sartén y déjala durante una hora. El ácido disolverá suavemente el óxido, que empezará a desprenderse sin demasiado esfuerzo. Este método es suave y adecuado incluso para vajillas antiguas.
  • Neutralización y limpieza con bicarbonato sódico. Saca la vajilla y límpiala con una toalla. Vierte bicarbonato sódico en una esponja húmeda y frota la superficie. La reacción entre el bicarbonato y los restos de ácido provocará un ligero silbido, que es lo que ayuda a limpiar definitivamente el metal.
  • Secado a fondo. Enjuaga la sartén con agua templada, elimina cualquier resto de producto y sécala con un paño. Coloque la sartén a fuego lento para evaporar el mínimo de humedad. El hierro fundido no perdona la humedad: se oxida rápidamente.
  • Chamuscar con sal. Calienta una sartén seca, vierte aproximadamente medio paquete de sal gorda y caliéntalo durante 5 minutos. La sal absorberá el exceso de humedad y los olores extraños. Después, viértela.
  • Capa protectora de aceite vegetal. Por último, engrasa el fondo, las paredes y el mango con una fina capa de aceite vegetal. Al calentarse suavemente, se formará una película protectora natural que evitará la oxidación y proporcionará un efecto antiadherente.

Incluso una vieja sartén deslustrada puede volver a lucir decente y durar años. Sólo hace falta un poco de paciencia, y el hierro fundido, que ha demostrado su eficacia a lo largo del tiempo, te lo agradecerá para que tus platos tengan un sabor perfecto.

Share to friends
Rating
( No ratings yet )
Consejos útiles y sorprendentes para tu día a día