Foto: de fuentes abiertas
Añada esto a la turba y las plántulas crecerán como la levadura
El periodo de siembra de semillas y recolección de plántulas jóvenes siempre va acompañado de la búsqueda del sustrato ideal.
La mayoría de los jardineros utilizan turba ya preparada en la tienda, pero a menudo requiere mejoras adicionales debido a varias deficiencias críticas. El principal problema es que la turba pura es demasiado ligera y exuberante un sustrato que carece de una estructura estable. Se seca muy rápidamente y se vuelve hidrófuga una vez completamente seca, lo que dificulta el riego posterior uniforme de las plántulas.
Además, la turba comprada suele ser pobre en oligoelementos importantes como el azufre y el calcio disponible. Aunque los fabricantes añaden tiza o cal para desoxidarla, estas dosis suelen ser insuficientes para proporcionar una nutrición adecuada a las plantas jóvenes, especialmente a los tomates. Sin una enmienda adecuada, este tipo de suelo no puede retener eficazmente la humedad y los nutrientes cerca de las raíces, lo que inhibe el desarrollo de las plántulas y las debilita.
Qué es mejor no añadir a la turba
Tradicionalmente, se recomienda utilizar perlita, que en realidad es vidrio espumado, para aflojar la tierra. Sin embargo, para los sustratos de turba este consejo es cuestionable. La perlita es una espuma de vidrio inerte de color blanco que casi no absorbe agua en su interior, sino que sólo la retiene en la superficie. Es ideal para aflojar suelos pesados y mejorar el acceso de aire a las raíces, pero no contiene ningún nutriente. La perlita se seca rápidamente y, con el tiempo, puede descomponerse en polvo, cuya inhalación es perjudicial durante el trabajo.
La turba en sí es muy ligera y frondosa, no es propensa a apelmazarse, por lo que no tiene sentido aflojarla más. El objetivo principal no es aligerar la estructura, sino aumentar la capacidad del suelo para retener la humedad y los nutrientes.
El fresno también es un mejorador popular, pero hay que tener cuidado con él. Aunque es una fuente de potasio y calcio, la ceniza puede alcalinizar fuertemente el suelo, lo que afectará negativamente al desarrollo de las plántulas si se desconoce el nivel real de acidez del sustrato. La arcilla roja pesada normal es ideal para la estructura de la turba, pero es casi imposible extraerla del suelo helado en invierno.
Cómo hacer que el suelo sea lo más cómodo posible para las plantas con medios asequibles
En una situación así, el yeso de construcción ordinario o el alabastro acuden al rescate. Este material cumple varias funciones importantes. Enriquece la turba pobre con calcio y azufre, que son fundamentales para la salud de las plantas, especialmente los tomates. Además, el yeso aumenta considerablemente la capacidad de retención de agua del suelo y estimula la ramificación activa del sistema radicular.
La aplicación de este método es extremadamente sencilla y económica. Para preparar una mezcla de calidad, basta con añadir una cucharada sopera de yeso a diez litros de turba. Tras mezclarlo bien, el sustrato se convierte en un entorno ideal para el desarrollo tanto de las plantas como de la microflora beneficiosa. Una adición tan sencilla le permitirá cultivar plántulas fuertes y sanas de absolutamente todos los cultivos.
También puedes comprar en la tienda y añadir vermiculita. Se trata de un mineral natural del grupo de las micas hidrosolubles, que se convierte en ligeras escamas o «gusanos» de color dorado o marrón durante un fuerte calentamiento. Aunque a menudo se confunde con la perlita por su finalidad similar, estos materiales tienen diferencias fundamentales en sus propiedades y efecto sobre las plantas.
La vermiculita, a diferencia de la perlita, tiene la capacidad única de absorber enormes cantidades de humedad: actúa como una esponja, reteniendo agua cinco veces su propio peso. Además de agua, acumula fertilizantes disueltos y los cede gradualmente a las raíces, lo que evita la lixiviación de sustancias útiles. También contiene magnesio, potasio y hierro, que se transforman gradualmente en una forma disponible para las plántulas.
