Foto: de fuentes abiertas
Cuándo podar los árboles: ¿se puede hacer ahora, al final del invierno?
El momento adecuado para podar los árboles frutales es clave para la salud y la futura cosecha. Muchos jardineros cometen el error de iniciar este proceso demasiado pronto o demasiado tarde, lo que puede dañar las plantas. Según los expertos, la mayoría de los frutales, excepto el melocotonero, pueden podarse durante todo el periodo de latencia.
Esta fase de letargo comienza en otoño, una vez que las hojas han caído por completo, y se prolonga durante todo el invierno.
Cuándo se pueden podar los árboles: qué hay que tener en cuenta
La principal condición para llevar a cabo el trabajo es el régimen de temperaturas. Es importante que la temperatura del aire no descienda por debajo de -5 grados centígrados una vez finalizada la poda. También es importante elegir días despejados sin precipitaciones, ya que esto favorece una cicatrización más rápida de las heridas en la madera.
La fecha límite para el procedimiento es el inicio de la brotación. Si la poda se retrasa, el árbol empezará a chupar activamente y la intervención causará graves daños a la planta.
El momento óptimo para realizar trabajos de gran envergadura en el jardín es finales de febrero, cuando los riesgos de heladas severas se reducen y los árboles aún no han empezado a despertarse.
Hay que prestar especial atención a los melocotoneros, que requieren un enfoque especial y se podan exclusivamente a principios de primavera.
Preparación de la poda
Los preparativos para la temporada de poda no empiezan en el jardín, sino en el taller, con una minuciosa comprobación del inventario. Cada corte en un árbol es una herida abierta, por lo que los sicatadores y las sierras de poda deben tener hojas afiladas. Una herramienta desafilada no corta, sino que aplasta el tejido vivo del cambium, lo que ralentiza el proceso de cicatrización y crea condiciones para las infecciones. Además del afilado, desinfectar las cuchillas después de cada árbol es sumamente importante para evitar la propagación de patógenos por todo el jardín.
