Devuelve una agradable fragancia a las toallas: 5 formas de eliminar el olor a humedad tras el lavado

A veces, las toallas recién lavadas no huelen a fresco, sino a moho y humedad. Las razones pueden ir desde problemas con la lavadora hasta el uso de un detergente inadecuado.

Baja temperatura de lavado

El lavado a temperaturas de 30-40°C o inferiores deja bacterias y hongos en las toallas, que causan el mal olor. La flora patógena se multiplica rápidamente en un entorno cálido y húmedo. Para eliminar la mayoría de los microorganismos, basta con lavar los textiles con agua caliente al menos una vez cada quince días. Al lavar prendas blancas, puede utilizar lejía, y prendas de color – vinagre de mesa, que se añade al compartimento del acondicionador.

Detergentes inadecuados

Utilizar demasiado detergente o suavizante significa que el tejido no se aclara completamente. Los restos de gel o polvo se convierten en un caldo de cultivo para las bacterias. Es importante no excederse con el detergente, y no añadir acondicionador en absoluto. Los modos de picado y aclarado extra ayudarán a suavizar el tejido y a eliminar los detergentes de las fibras.

Problemas con la lavadora

La suciedad acumulada en el tambor, el filtro y las mangueras de la lavadora puede provocar un olor desagradable que se transmite a la ropa. Otra causa del mal olor es el moho, que se forma en zonas de difícil acceso del aparato debido a la humedad. Es aconsejable activar regularmente el modo de limpieza del tambor, limpiar el filtro, limpiar la junta de goma después de cada lavado y retirar la bandeja de polvo para que se ventile.

Secado incorrecto

Si las toallas no están completamente secas o han permanecido húmedas en la lavadora durante mucho tiempo, se crean las condiciones ideales para la proliferación de bacterias y la aparición de olores desagradables. Los textiles deben secarse inmediatamente después del lavado. Lo mejor es tender los productos al aire libre. Si esto no es posible, es importante garantizar una buena ventilación en la habitación donde esté instalada la secadora. Antes de guardar las toallas en el armario, hay que asegurarse de que estén completamente secas.

Secado insuficiente entre usos

Las toallas húmedas que se dejan en el baño sin ventilación adecuada se convierten en un caldo de cultivo para bacterias y moho. Después de cada uso, las toallas deben enderezarse con cuidado y colgarse para que se sequen en un gancho o toallero. También es importante que entre aire fresco en la habitación para reducir la retención de humedad en las toallas.

Share to friends
Rating
( No ratings yet )
Consejos útiles y sorprendentes para tu día a día