Los médicos han aconsejado a todos los mayores de 60 años que se olviden de estos alimentos y hábitos

Foto: de fuentes abiertas

Por qué ciertos alimentos y actividades cotidianas pueden afectar negativamente al bienestar en la edad adulta

A partir de los 60 años, el cuerpo humano funciona de forma diferente a como lo hacía a una edad más temprana. El metabolismo se ralentiza, la digestión se vuelve más sensible y el sistema cardiovascular necesita apoyo. Por eso los médicos insisten en que lo más importante para cuidar la salud no es sólo lo que comemos, sino también nuestros hábitos diarios, que a menudo parecen inocentes pero en realidad consumen energía.

Te contamos qué debes eliminar de tu dieta y de tu vida diaria para sentirte bien a los 60.

Lo que no debes comer después de los 60 para sentirte bien

  1. Cantidades excesivas de dulces. El azúcar es especialmente agresivo a partir de los 60 años: aumenta drásticamente los niveles de glucosa, causa fatiga, empobrece los vasos sanguíneos y provoca subidas de tensión. Los médicos recuerdan que los postres deben reducirse al mínimo: un trocito de chocolate negro o una manzana asada son la mejor opción. Las bebidas dulces son especialmente peligrosas, cargan el páncreas sin beneficios nutricionales.
  2. Carnes grasas y frituras. A partir de los 60, el organismo digiere más lentamente los alimentos pesados y grasos. La carne frita, las costillas, los embutidos y las salchichas provocan acidez, fatiga, pesadez de estómago y afectan a los niveles de colesterol. En su lugar, los médicos aconsejan comer más guisos, alimentos al horno y hervidos, para que el cuerpo se beneficie sin sobrecargarse.
  3. Exceso de sal. La sal retiene agua en los tejidos, aumenta la PA y afecta a la elasticidad de los vasos sanguíneos. Es especialmente importante que las personas mayores controlen su cantidad. Salsas, conservas, aperitivos: ahí es donde se encuentra la mayor parte de la sal invisible.
  4. Acostúmbrate a beber un poco de agua. Muchas personas mayores beben menos porque ya no sienten sed como antes. Pero el cuerpo sigue necesitando agua. La falta de líquidos afecta a la memoria, la tensión arterial, la piel, el funcionamiento de las articulaciones y la salud en general. Beber agua limpia en pequeñas porciones a lo largo del día es un hábito básico que los médicos recomiendan a todos sin excepción.
  5. Comer en exceso por la noche. Una cena copiosa y abundante después de las 7 de la tarde suele ser la causa de pesadez de estómago, mal sueño, hinchazón y presión por la mañana. A partir de los 60 años, el organismo procesa los alimentos más lentamente y, por la noche, la actividad enzimática se reduce. La mejor opción es una comida ligera: verduras al horno, pescado, cereales.

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