Por qué luchar según las reglas: el método de las dos palabras que preserva hasta las uniones más frágiles

Una pelea no es una catástrofe, es sólo un momento en el que los intereses de dos personas dejan de coincidir, pero pocas personas saben cómo pasar este momento sin pérdidas.

Los antiguos estoicos, liderados por el emperador romano Marco Aurelio, derivaron una fórmula que aún hoy funciona: «No podemos cambiar el comportamiento de otra persona, pero está en nuestra mano elegir cómo reaccionar ante él», informa el corresponsal de .

Los psicólogos de hoy han desarrollado este pensamiento y han creado una técnica llamada «Sí, pero» que puede apagar las llamas del conflicto más acalorado. En lugar de lanzarse a la batalla con un sable, hay que adoptar un enfoque en dos pasos: primero, reconocer los sentimientos de tu interlocutor, haciéndole saber que su punto de vista es importante.

Pixabay

Y luego marca suavemente tus límites, utilizando ese «pero» tan salvador. El psicólogo Jeffrey Nevid nos da un ejemplo asesino de la práctica: está garantizado que una persona recibirá la misma agresión en respuesta a un tajante «¡¿No ves que estoy trabajando?!

Pero si se le dice: «Sí, te oigo, pero discutámoslo dentro de una hora», se preservan tanto los límites como las buenas relaciones. El método funciona bien porque reduce la reacción de defensa del interlocutor: se siente escuchado, así que no tiene necesidad de demostrar su punto de vista gritando.

Es importante recordar que aunque el oponente esté objetivamente equivocado, sus motivos en su propia cabeza parecen perfectamente razonables. No estamos obligados a sacrificar nuestros propios intereses, sólo tenemos que aprender a expresarlos con respeto, sin caer en lo personal.

Si las emociones están a flor de piel, lo mejor es tomarse un respiro e imaginar que estás hablando con un amigo que está equivocado pero que, desde luego, no desea hacerte daño. Este sencillo ejercicio ayuda a que tu cerebro pase del modo «defensa» al modo «diálogo», y el conflicto deja de ser una batalla.

La pausa consciente desempeña un papel clave en la gestión del estrés: te permite evitar la escalada, mostrar empatía y tomar una decisión madura . En última instancia, incluso en el fragor de una discusión, siempre tenemos la opción de reavivar la llama o simplemente no añadirle aceite.

Lea también

  • Por qué queremos gustar a todo el mundo: la trampa oculta que destruye las relaciones de dentro a fuera
  • Cómo las muestras de afecto nos hacen más felices: un truco de vida para dos personas basado en la ciencia.

Share to friends
Rating
( No ratings yet )
Consejos útiles y sorprendentes para tu día a día