Esta es la conclusión a la que han llegado investigadores de la Universidad de Rutgers (EE.UU.), cuyo artículo se publica en la revista Obesity.
Los científicos analizaron los datos de más de 200 hombres y mujeres de entre 24 y 75 años. Todos los participantes tenían sobrepeso o eran obesos, por lo que habían seguido una dieta hipocalórica durante seis meses.
Se aconsejó a los participantes que comieran de forma que la fuente de al menos el 18% de las calorías que recibieran procediera de alimentos magros y ricos en proteínas, como pollo, carne roja, pescado, legumbres y productos lácteos. Los participantes llevaban diarios detallados en los que anotaban todo lo que comían a lo largo del día.
El análisis de la información recopilada mostró que tanto los que comían menos proteínas (en torno al 18% recomendado) como los que comían más proteínas (20% o más) perdieron alrededor del 5% de su peso corporal original a lo largo de la dieta de seis meses.
Mientras tanto, el grupo «rico en proteínas» comía de forma más saludable en general, consumiendo más verduras de hoja verde y menos carbohidratos refinados, dulces y postres. Pero lo más importante es que la dieta hiperproteica evitó la pérdida de masa muscular que suele acompañar a la pérdida de peso.

