Los participantes en el experimento recibieron consejos sobre la dieta mediterránea.
Los métodos que los científicos han probado en relación con las dietas resultaron ser eficaces para perder peso / collage My, photo depositphotos.com, esprittoday.com
Cambiar a un patrón de alimentación de ocho horas puede ser una estrategia clave para controlar el peso a largo plazo. Así se desprende de una nueva investigación presentada en el Congreso Europeo sobre Obesidad celebrado en Málaga (España), informa The Independent.
Los resultados del estudio demuestran que las personas obesas y con sobrepeso que siguieron este régimen de alimentación limitado en el tiempo lograron perder peso y mantuvieron su peso reducido a largo plazo.
«El estudio demuestra que tanto si una persona elige ayunar más temprano como más tarde en el día, este enfoque, que se mantiene durante tres meses, puede ser eficaz. Aunque el estudio aún no ha sido revisado por expertos, sus resultados preliminares ofrecen una vía prometedora para quienes luchan por controlar su peso», añade el artículo.
En concreto, la autora principal del estudio, la Dra. Alba Camacho-Cardenosa, de la Universidad de Granada (España), subrayó:
«Nuestro estudio demostró que limitar el horario de comidas a ocho horas en cquier momento del día durante tres meses puede conducir a una pérdida de peso significativa durante al menos un año. Estos beneficios pueden atribuirse al periodo de ayuno de 16 horas más que al horario de las comidas.»
Cabe señalar que durante el estudio, los participantes se dividieron en cro grupos durante 12 semanas:
- nutrición durante 12 horas o más;
- limitar las comidas a ocho horas, a partir de las 10 de la mañana;
- limitación de las comidas a ocho horas, a partir de las 13 horas;
- posibilidad de elegir su propio periodo de ocho horas para comer.
Todos los grupos recibieron consejos sobre la dieta mediterránea para ayudarles a comer más sano.
Los investigadores midieron el peso corporal y el perímetro de cintura y cadera al inicio del ensayo, después del plan de 12 semanas y al cabo de 12 meses.
«El estudio descubrió que, mientras que los que comían durante 12 horas o más perdían una media de 1,4 kg, los grupos de tiempo limitado perdían más, entre 3 y 4 kg», señalaba la publicación.
Además, los grupos de comidas limitadas en el tiempo tuvieron mayores reducciones en la circunferencia de la cintura y la cadera en varios centímetros y mantuvieron una mayor pérdida de peso después de 12 meses.
«Al cabo de un año, los que comían durante 12 horas o más tenían un aumento de peso medio de 0,4 kg, frente a una pérdida de peso de unos 2 kg en los grupos de restricción horaria de las comidas al principio y al final del estudio», añadió The Independent.
Los que eligieron su propio régimen también perdieron algo de peso.
«Este tipo de ayuno a intervalos parece aceptable para adultos con sobrepeso u obesidad que deseen una forma relativamente fácil de perder peso y mantenerlo, que sea menos aburrida y más eficiente en términos de tiempo en comparación con el recuento diario de calorías, pero requiere más investigación en estudios más amplios y a más largo plazo», afirma el coordinador del estudio, Jonathan Ruiz, de la Universidad de Granada.
Por su parte, la investigadora principal y jefa de nutrición humana de los Laboratorios de Investigación Metabólica de la Universidad de Cambridge, María Chondronicola, cree que es necesario seguir investigando.
«Comprender en qué medida los participantes cumplieron su horario de comidas, los niveles de ingesta calórica y si la restricción del horario de comidas modificó algún indicador metabólico asociado a la obesidad proporcionará información valiosa sobre la verdadera eficacia de la restricción del horario de comidas», explicó.
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